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Dietas y Obesidad
09/02/2015

Dietas y Obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica debida a la interacción de factores sociales, conductuales, psicológicos, metabólicos, celulares y moleculares. Implica un exceso de la grasa corporal.


Se ha transformado en uno de los problemas más importantes de la salud pública debido a lo elevado de su prevalencia y a su contribución a la ocurrencia de las enfermedades crónicas más frecuentes, tales como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, osteoporosis y cáncer.


Uno de los factores más importantes que favorece la acumulación de grasa es el desequilibrio entre la ingestión y el gasto de energía. O sea, cuantas más calorías se consuman y menos actividad física se realice, mayores son las probabilidades de desarrollar obesidad.


Los cambios en los patrones alimentarios que se vienen observando en los últimos años han colaborado con esta situación:


  • El incremento en el consumo de comida rápida y comidas realizadas fuera de casa, ricas fundamentalmente en grasas y sodio y con poca fibra y micronutrientes como hierro y calcio 1, 2, 3.
  • El aumento en la ingesta de grandes volúmenes de gaseosas, que se ha relacionado con el consumo de comida rápida y con un menor consumo de frutas, verduras, cereales y leche 4, 5, 6.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud, en un documento en el que se evalúan las relaciones entre la alimentación y la prevención de enfermedades crónicas, considera que existe una evidencia clara de que uno de los factores asociados positivamente al riesgo de obesidad es la ingesta de alimentos con elevada densidad energética y baja densidad de nutrientes 7.


Considerando esto, podría decirse, y se corrobora a través de la evidencia científica disponible de los últimos años, que una persona obesa puede estar malnutrida; o sea, tiene un exceso de masa grasa en su organismo debido a que ha consumido alimentos ricos en calorías (y ha gastado poca energía), pero al mismo tiempo puede tener carencias nutricionales de algunos micronutrientes. Las deficiencias que más se mencionan asociadas a la obesidad incluyen a las vitaminas A, carotenos, C, D y E, y a los elementos minerales calcio, hierro y zinc 8, 9.


La existencia de deficiencias de micronutrientes en personas con obesidad también permite especular sobre la relación de causalidad: ¿las personas obesas tienen carencias nutricionales porque la alimentación que consumen es de alta densidad energética y baja densidad de vitaminas y minerales? O ¿la deficiencia de vitaminas y minerales en algunas personas genéticamente susceptibles las predispone al desarrollo de obesidad?. Esta cuestión aún no ha sido del todo develada con el nivel de conocimiento científico actual.


Sea cual fuere la respuesta a estas preguntas, se puede concluir sin lugar a dudas que la deficiencia de vitaminas y minerales no es una situación conveniente desde el punto de vista de la salud. Por lo tanto, es importante asegurar un consumo óptimo de micronutrientes y evitar o moderar el consumo de alimentos de alta densidad energética que son, al mismo tiempo, de baja densidad nutricional.


Cuando las dosis diarias recomendadas de vitaminas y minerales no se obtienen de la dieta, es recomendable un suplemento multivitamínico para sentirse bien y estar saludables 10.

1 French SA, Story M, Neumark-Sztainer D, Fulkerson JA, Hannan P. Fast food restaurant use among adolescents: associations with nutrient intake, food choices and behavioral and psychosocial variables. Int. J. Obes. Relat. Metab. Disord, 2001: 25 (12) 1823-1833.

2 Bowman SA, Gortmaker SL, Ebbeling CB, Pereira MA, Ludwig DS. Effects of fast-food consumption on energy intake and diet quality among children in a national household survey. Pediatrics, 2004: 113(1) 112-118.

3 St-Onge MP, Keller KL, Heymsfield SB. Changes in childhood food consumption patterns: a cause for concern in light of increasing body weights. Am. J. Clin. Nutr, 2003: 78 (6) 1068-1073.

4 Troiano RP, Briefel RR, Carroll MD, Bialostosky K. Energy and fat intakes of children and adolescents in the United States: data from the National Health and Nutrition Examination surveys. Am. J. Clin. Nutr, 2000: 72 (Suppl) 1343S-1353S.

5Harnack L, Stang J, Story M. Soft drink consumption among US children and adolescents: nutritional consequences. J. Am. Diet. Assoc, 1999: 99(4) 436-441.

6 Nicklas TA, Elkasabany A, Srinivasan SR, Berenson G. Trends in Nutrient Intake of 10-Year-Old Children over Two Decades (1973- 1994) The Bogalusa Heart Study. Am. J. Epidemiol, 2001: 153 (10) 969-977.

7 Diet, Nutrition and The Prevention of Chronic Diseases. Report of a Joint WHO/FAO Expert Consultation. World Health Organization Technical Report Series 916. Geneva: 2003. 160 págs.

8 Aasheim ET, Hofso D, Hjelmesaeth J, Birkeland KI, Bohmer T. Vitamin status in morbidly obese patients: a cross sectional study. Am J Clin Nutr 2008;87:362-369

9 Kimmons JE, Blanck HM, Tohill BC, Zhang J, Khan LK. Associations between body mass index and the prevalence of low micronutrient levels among US adults. MedGenMed 2006;8:59.

10 González MJ et al. El fenómeno del hambre oculta: El impacto sobre la salud de la deficiencia o insuficiencia crónica de micronutrientes. GALENUS, 2013. http://www.galenusrevista.com/El-fenomeno-del-hambre-oculta.html